viernes, 29 de enero de 2016

B H ♥

Breves Historias






  Ella 
          




Está ahí, siempre está ahí, con la mirada vacilando entre lo que le rodea sin ponerle un punto fijo a lo que ve, sin saber siquiera ella lo que piensa. Y la veo, la necesito, y no está allí aunque esté aquí, conmigo, a mi lado. ¿Cómo puede ser eso así sin ser algo incongruente?. Creo que la congruencia no es exactamente algo que vaya con ella, creo que me enamoré de la más difícil mujer, aunque yo sea igual de difícil también, bueno...¿Quién no lo es si al caso vamos? .. pero ella, ella es difícil y escurridiza, ella puede irse a su mundo extraño sin que siquiera te des cuenta, a veces creo que siempre vive allí y ve todo lo demás desde la ventana de su propia casa de sueños internos, en vez de ser al revés. Debe amar ese lugar, debe amar estar allá, en ese lugar que más nadie puede tocar. Quizá ese sea el secreto, eso debe ser todo: que nadie lo puede tocar  pues nadie lo conoce. Una vez me dijo que ni ella misma sabía cómo era su mundo interior ¿es esto el secreto mejor guardado del mundo? , no entiendo, y me altero. Pero mira, ella mira las cosas con esos ojos, y no puedo evitar sentir la debilidad que se me implanta al ser tocada por ellos, sus ojos café, su dulce amor, ella es ira y furor, es desgracia y catástrofe, y luego llega en forma de calma, con los labios como un río que puede domarlo todo, que la doma a ella y la hace llegar a mi, la hace llenarse de amor y  más amor, de amor con el cual me toma suavemente y me hace preguntarme ¿quién es esta a quien amo tan fervientemente? no se si es la misma chica, incluso teniéndola de frente, ella si que es dos a la vez, por eso es un tormento... por eso este tormento al que yo también llego, pero también  por eso la amo. Porque tiene esa capacidad de ser fuego de deseo y de ser la tranquilidad de un amor que parece tenerlo todo. En sus ojos veo que puedo entregarle mi amor sin ser herida, y vaya que creí que eso jamás pasaría, y menos así, con ella que está junto a mi viendo el infinito, si es que existe en algún lado, volteando, sonriendo y señalándome con la mano el vuelo de las aves, la belleza de las montañas, cualquier cosa, esto y  aquello... y se sumerge de nuevo en ella misma. Tengo que esperarla, lo vale. Siempre al final lo hago :  me quejo, me pregunto, la miro, y me doy cuenta de que nada es tan malo como parece, que los problemas y las quejas son el equilibrio de lo bello que tenemos. Así que cuando me canso de que sus pensamientos estén volando grito -"BASTA, ¿a dónde has ido?" , y cuando voltea extrañada le sigo : "te amo, mírame, estoy para ti" ... y ella vuelve. 


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Mi mente se va por ahí, con libertad, siempre ha sido tan libre como yo, porque ¿quién soy yo para negarle la libertad ha algo o alguien si soy una defensora de la libertad... así este hablando de mi propia mente?, así que estoy en eso, pensando en eso que siempre pienso, que mi mente siempre piensa, eso que ella sabe y yo no sé muy bien, y pienso en todo eso mientras mi mente a la vez también la contempla sin que ella se de cuenta, y luego soy yo quien no se pero sin darme cuenta se me acerca y me pregunta: ¿A dónde has ido?

Mi mente se va por ahí, con libertad, siempre ha sido tan libre como yo porque ¿quién soy yo para negarle la libertad a lo que sea si soy una defensora de la libertad? ... así este hablando de mi propia mente, así que estoy en eso, pensando lo que siempre pienso, que mi mente siempre piensa, eso yo no sé muy bien, mientras a la vez mi mente también la contempla sin que ella se de cuenta, ella es como un suave y perfecto sonido de un piano en una maravillosa composición. Y luego soy yo quien se ve sorprendida porque sin darme cuenta se me acerca y me pregunta alterada : - ¿A dónde has ido?


- A ti. Todo el tiempo he estado en ti.










domingo, 24 de enero de 2016

Observa





Observa bien y te darás cuenta de que vuela, así como una hoja que sabe aprovechar las direcciones del viento para que su vuelo sea interminable, y tu puedes detenerla con tu mano, pero se te escapará, y de nuevo va a volar. Si la quieres de nuevo debes perseguirla, para poder lograr la manera de tomarla, pero en seguida se irá y así será hasta que te des cuenta de que es libre y no tiene sentido pasar tanto tiempo para tomar por unos segundos a quien sabe vacilar con el viento, o puedes tomarla y guardarla para que ya no vuele más, pero si lo haces se secará y habrás quitado su vida, porque su vida es la libertad. 
Hay personas que son como estas hojas, que no se conforman con el baile que realizan cuando se desprenden de los árboles, sino que siguen, y son estas mismas quienes llaman la atención, la verdad porque no esperan el otoño para volar sino que en medio de la primavera, estado muy verdes deciden el camino de la libertad, y sustentan su color con el viento y vuelan haciéndose aves cualquieras.